DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCITIVOS DE LAS ZACATECAS, UNA REALIDAD

"La posibilidad de las mujeres para tomar decisiones libres para ellas y sus familias no debe ser un privilegio reservado para las mujeres con recursos, sino que debe ser un derecho de cada mujer y cada niña de todo el mundo. Lo mismo sucede con el derecho a la salud y a la no discriminación”

Grupo de expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas (2017)

Por: Pilar Pino *

¡Nuestro estado se pinta de verde! La legalización del aborto es una realidad gracias al triunfo de la lucha feminista, tanto a nivel nacional como local. Desde hace varios años las feministas zacatecanas habíamos pugnado por este derecho humano de las mujeres y personas gestantes.

El Segundo Tribunal Colegiado del Vigésimo Tercer Circuito ordenó al Congreso de Zacatecas despenalizar el aborto y declarar inconstitucionales los artículos 211, 212 y 213 del Código Penal del Estado que, prohíben el “aborto voluntario”. Luego de que se concediera un amparo al Grupo de Información en Reproducción (GIRE). Cabe señalar que dichos artículos fueron aprobados en 1986 (hace casi 40 años). Además, refieren que las penas son: de cuatro meses a un año de prisión.

El derecho a decidir otorga dignidad a las mujeres –base de los derechos humanos– y, por lo tanto, el Estado debe garantizar estos derechos sexuales y reproductivos, como educación sexual, acceso al aborto electivo realizado por profesionales y, en el marco legal, a la anticoncepción, a los tratamientos de fertilidad y a la protección legal contra abortos forzados.

En este sentido, el Estado zacatecano está obligado a garantizar la interrupción del embarazo de forma segura, dentro del abanico de servicios de salud ofertados por la secretaría de Salud; asimismo debe de concientizar a la población y al personal médico para que el aborto sea reconocido como un derecho humano.

La interrupción de embarazo, un derecho humano

 El derecho a decidir sobre el propio cuerpo es una de las demandas básicas y más antiguas del movimiento feminista. La despenalización y legalización representa un paso más para disminuir la mortalidad materna y la injusticia social que implica esta práctica, así como métodos anticonceptivos y educación sexual al alcance de todxs, para prevenir el abuso sexual infantil y embarazos adolescentes.

Además de ser un importante reconocimiento de las mujeres como personas con capacidad de decidir y su libertad reproductiva, así como de sus derechos humanos. Conservando la congruencia del carácter laico del Estado mexicano que respeta la diversidad ideológica y reconoce la libertad de conciencia de las personas.

La realidad es que miles de mujeres se someten a abortos clandestinos, solas y en condiciones insalubres. No nos debe importar el porqué de su decisión ya que son tan distintas como distintas somos las mujeres entre nosotras, desde que los embarazos son producto de violencia sexual hasta porque no se tienen las condiciones económicas y emocionales para criar a un hijo o hija.

Al respecto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se ha pronunciado a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre su vida sexual y reproductiva, y en contra de la criminalización que sufren cuando se ven orilladas a la interrupción de un embarazo. Además, reconoce que la falta de acceso al aborto legal, seguro y gratuito es una clara violación a sus derechos fundamentales.

Lamentablemente, aún hay mucho camino que recorrer, la criminalización, la reducción de la disponibilidad de los servicios de salud -realidad que fue evidenciada durante la pandemia-, la estigmatización y las actitudes despectivas de los profesionales de la salud, son algunos de los factores que impulsan a miles de mujeres a realizarse abortos inseguros, poniendo en riesgo su integridad física e incluso sus vidas.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al año se realizan 25 millones de abortos clandestinos e inseguros, siendo esta la tercera causa más común de muerte materna del mundo y la causa de cinco millones de discapacidades, en su mayoría evitables.

Postura del Congreso Local

La diputada local Karla Valdez Espinoza expresó que la resolución de tribunales federales que va en contra de la penalización del aborto es un asunto que tendrá que ser tratado en la próxima Legislatura. Asimismo, reafirmó su postura es provida, que va en contra del aborto. También refirió que dicho asunto ya se rechazó anteriormente en comisiones de la actual Legislatura y no llegó a votarse en el Pleno.

Sobre el tema mencionó que aún queda la objeción de conciencia del personal médico. Sin embargo, con la declaración de 2021, la SCJN ratificó que el Estado está obligado a garantizar la disponibilidad de servicios seguros de interrupción del embarazo en todo momento y que la objeción de conciencia no puede, ni debe ser una barrera de acceso a ellos.

Aborto no es un invento del movimiento feminista

Lxs provida usan el argumento de que para arrebatar una vida solo dios, que las mujeres que abortan asesinan a sus hijas e hijos. Esto no es más que un valor cultural sin bases históricas, se les olvida que quien gesta la vida no lo hace siempre por voluntad propia.

Pero, que es lo que realmente hay detrás de este argumento, antes de la colonización, el capitalismo y la hegemonía occidental las mujeres abortaban y eran dueñas del conocimiento de las hierbas medicinales. Las mujeres realizaban estas prácticas con la ayuda de curanderas, parteras del pueblo, o las llamadas “mujeres sabias”.

Previo a la modernidad, la anticoncepción supo ser un arte femenino que combinaba hierbas, recetas pasadas de generación en generación, prácticas y conocimientos ancestrales. Hoy en día el 40% de la población mundial vive en países en donde el aborto es ilegal o está severamente restringido. La Organización Mundial de la Salud estimó en 2008 que en el mundo ocurren cerca de 21.6 millones de abortos inseguros cada año, causando un aproximado de 47.000 muertes.

Cuando los holandeses empezaron a esclavizar y comerciar con personas de origen africano, las mujeres utilizaban semillas para provocarse abortos, para que sus hijos e hijas no vivieran una vida de esclavitud. Es decir, las feministas no inventaron el aborto, la libertad reproductiva no es un fenómeno moderno.

Lo anterior, es un proceso que se desencadenó al ser vista la libertad reproductiva de las mujeres como una amenaza de los proyectos de expansión capitalista que requerían de una población creciente. Para adueñarse de los medios de reproducción, primero se tuvo que instalar la idea de que el cuerpo femenino era una máquina natural de crianza que funcionaba según ritmos que estaban fuera del control de las mujeres. Esta dominación se centra sobre toda una serie de tecnologías que tienen por objeto producir, administrar y dominar la vida.

A los provida no les importa la vida de las mujeres ni la de niños y niñas, ellos no son más que una herramienta del capitalismo que busca perpetuar las condiciones de precariedad y desigualdad que vienen con una mano de obra barata y; por tanto, con el proceso de acumulación capitalista. Si las mujeres no tienen la libertad de decidir si quieren o no reproducirse, entonces están sujetas a la deshumanización más brutal ya que se asume que su cuerpo “no les pertenece”, el aborto debe discutirse desde el ámbito de los derechos reproductivos, es decir, de los derechos humanos de las mujeres.

 

  • Pilar Pino Acevedo es una figura destacada en Zacatecas, no solo por su trabajo como economista y escritora, sino también por su activismo en favor de los derechos de las personas con autismo y su compromiso con la política de izquierda. Su experiencia como madre de una niña con autismo la ha llevado a ser una voz importante en la lucha por la inclusión y la aceptación de las personas con discapacidades. Su participación en la colectiva Nantzin Zacatecas y su colaboración con medios como columnista en La Cueva del Lobo y la revista literaria El Guardatextos demuestran su compromiso con la difusión de ideas y la promoción de políticas de izquierda. Actualmente, como coordinadora editorial de la revista Tlali Nantzin, sigue contribuyendo a la discusión y el análisis de temas políticos y sociales desde una perspectiva crítica y progresista.