Herencia

WhatsApp Image 2026 05 11 at 12.06.44 PMFotografía: Brenda Fajardo

 

Por: Brenda Fajardo*

Siempre he escuchado y ahora soy consciente de lo influyentes que podemos ser…

El pasado 10 de mayo, un día en el que se festeja, reconoce y destacamos la bendición de ser madres, parecía que sería como cualquier día de festejo. Previamente había preparado el arreglo o atuendo que debía portar, cómo lucir, cómo sería el peinado, qué accesorios usar. La decisión cayó en un vestido que tenía tiempo ahí en el armario, de tela fresca y con flores, sin mangas, corte recto pero holgado y altura a la rodilla, creí que sería ad hoc a la ocasión, algo sencillo en accesorios y un peinado de cabello suelto y lacio.

Al llegar a casa de mi mami para felicitarla y llevarla a comer, al verme dijo: “yo tengo un vestido igual a ese pero con mangas”. No le di importancia a su comentario solo pensé que efectivamente hay mucha ropa que puede ser similar.

Mi mami se dirigió a su cuarto y una sorpresa muy grande y de gran regocijo me llevé al verla salir. ¡Oh Dios, nos veíamos tan iguales! Efectivamente se trataba de un vestido no idéntico en forma pero si en muchas otras característica como la tela, el estampado, el largo.

Al llegar al lugar en el que compartiríamos los alimentos con otros familiares, platicamos nuestra hazaña de portar vestidos “iguales” no podían creer que fueron adquiridos en tiempos, lugares y circunstancias sin haber algún acuerdo previo.

Es impresionante ver el alcance que nuestras decisiones tienen sobre nuestra descendencia, hay cosas externas que podemos ver y palpar, gustos que sin darnos cuenta tienen origen en el subconsciente. Cada palabra, gesto o acción que muchas veces empleamos es herencia.

Ciertamente hay situaciones en las que nuestra influencia puede ser chusca y traer un rato de alegría y gozo, igualmente heredamos la forma de resolver conflictos y de enfrentar las situaciones, creencias sobre el dinero, el éxito, inclusive cómo percibimos los sabores y olores determina por qué nos encantan ciertos alimentos o despreciamos otros.

Para poder romper con aquello que heredamos y que puede causar dolor a nuestra vida y que sin querer también transmitimos, Dios promete que Él puede renovar por completo nuestra mente (Romanos 12:2; Efesios 4:23) y darnos un corazón nuevo (Ezequiel 36:26) cuando recibimos a su Hijo Jesús en nuestro corazón como Señor y Salvador también heredamos la vida eterna. Deja que Jesús reine en tu corazón y sea luz en tu vida, que su presencia, verdad y enseñanzas te guíen, disipen toda oscuridad, miedo e incertidumbre y reine en tu vida la esperanza y el amor.

Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré…

Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.” Hebreos 10:16-17

 

  • Brenda Verenice Fajardo Trejo, es madre de dos adolescentes, esposa amorosa e ingeniera en Sistemas Computacionales