
Imagen: creada con IA Gemini
Por Jorge de la Torre*
Segunda parte
En cambio, la temporalidad mesiánica, al ser temporalidad de ruptura con el tiempo del progreso, apunta a una especie de temporalidad mítica, con ello nos remitimos, por su alusión a la fuerza del mito, como una representación vital, pulsional, existencial, y emocional, que nos habita de forma honda en lo que se ha llamado el inconsciente colectivo de la humanidad, en donde anida esta fuerza mesiánica ralentizada por el tiempo de lo eterno. Este inconsciente colectivo histórico es también la memoria de la humanidad, en donde se han depositado todos los instantes de peligro; es decir, todos los tiempos de lucha, de toma de decisiones y de posturas que configurarán la realidad histórico social. La fuerza mesiánica y el tiempo mesiánico están ahí puestos, podemos decir, expandiéndose también; y por ello, entrando en contacto directo y de forma orgánica con nuestros instantes de peligro en el tiempo presente. Por ello, ante los acontecimientos, o instantes de peligro dirigidos por la temporalidad del progreso capitalista, hay que situar al tiempo mesiánico, como tiempo de transformación, o de posibilidad de redención, de ruptura y de repliegue sobre el tiempo del eterno retorno.
La oposición del tiempo primigenio, el tiempo en forma de kairós, y de aión; es decir, en forma de (instante) y de (eternidad), frente a la temporalidad del sistema mundo tecnocapitalista que promueve la utopía del progresismo fisicalista, sería en realidad la lucha contra una pseudotemporalidad que nos agota, nos consume, nos devora. Es el reino de cronos que devora a sus hijos, el reinado e imperio del tiempo cronológico. El acto heroico y supremo, consiste en romper con la pseudotemporalidad, provocar la desgarradura del tiempo cronológico y cuantificable que nos demarca, y lo mide todo. Para buscar otra posible medida, la medida de la irrupción del acontecimiento, del momento en que el instante rasga la eternidad como dice Kierkegaard, al señalar que cada salto existencial auténtico para devenir sujeto, pasa por la relación que se establezca con el instante, en tanto este es posibilidad de transgresión y de ruptura con el tiempo de la continuidad, y de la uniformidad.
El tiempo de la durée, de Henri Bergson, junto al tiempo del eterno retorno de Mircea Eliade, se conectan a su vez, con el tiempo mesiánico de Benjamin. Pero también el instante de peligro de Benjamin coincide con otro instante, el instante existencial de Kierkegaard, en donde se da el salto hacia otra forma de existencia. El instante kierkegaardiano permite vislumbrar lo que podemos conocer como el tiempo existencial, el cual pasa a su vez, por tres estadios: el estadio estético, el estadio ético y el estadio religioso. Cada salto existencial, implica un instante en que se da el salto de un tiempo existencial a otro tiempo existencial. Para Kierkegaard, el estadio religioso, implica haber llegado al tiempo de la eternidad, como meta del individuo, sin demeritar otros saltos o tiempos existenciales. Cada salto implica una transformación en el orden de la existencia concreta. Por ejemplo, si para el sujeto existencial del estado religioso el tiempo es de eternidad; para el sujeto existencial estético, el tiempo es finito, voluble, vuela y nos consume. Un día somos bellos y al otro día ya no. Un día tenemos poder y dinero, al día siguiente todo se esfumó.
Nietzsche, también hará referencia al tiempo del eterno retorno, en dos pasajes que son emblemáticos. El primero de ellos, es una provocación para visualizar el tiempo del eterno retorno por medio de la afirmación de lo que llamó la voluntad de poder que se puede entender como la voluntad del querer, o del desear. La provocación, más o menos es planteada así: …Imagina que estás en una noche en tu habitación, se puede ver un rayo de luna entrando por la ventana, así como una araña diminuta sobre su telaraña; de repente aparece un duende que te pregunta: ¿volverías a vivir este día?, ¿quieres con tal pasión y entrega lo que pasó en este día, que volverías a él una y otra vez? Si la respuesta es sí, entonces has entrado en la lógica del tiempo del eterno retorno, del tiempo auténtico, el tiempo en donde se juntan de forma virtuosa el instante y la eternidad. Si dices que no, entonces estás aún en el tiempo del mal, el tiempo en donde eres devorado, el tiempo cronológico, el tiempo del sistema mundo, el tiempo de los sin tiempo, de los que viven para el sistema mundo que lo devora todo y nos deja en estado de despojo, de miseria, de opresión.
El otro pasaje es el pasaje más heroico de toda su obra, culmen de la filosofía nietzscheana. En este pasaje se concentran las dos representaciones del tiempo del cual venimos hablando. Por un lado, el instante de la redención, de la transfiguración de todos los valores, el acceso al tiempo mesiánico y a su fuerza mesiánica, al tiempo sagrado, al tiempo del eterno retorno; por el otro, el instante de peligro, como no tiempo, el tiempo del mal, el tiempo que podemos llamar artificial por ser el tiempo del progreso, el tiempo satánico: …una víbora se desplaza de forma silenciosa alrededor de la fogata en donde yace plácidamente a cielo abierto un pastor. La víbora se desplaza furtivamente hasta la humanidad del pastor, sube por él hasta que llega a su boca y se mete por ella asfixiando al pastor que se despierta aterrorizado, se da cuenta que está en un instante de peligro, el terror lo paraliza, muere de miedo; pero de repente, surge en él el coraje, el valor; entonces, de repente, se levanta de su lecho y devora de una mordida la cabeza de la serpiente. Ese momento, es el momento que marca el nuevo cielo y el nuevo mundo para él, pues se ha transfigurado, ya no es un hombre, es un superhombre que ha vencido al miedo y al terror que lo paralizaba y no lo dejaba actuar. Estaba situado en el tiempo de la pseudotemporalidad, el tiempo satánico, pero ahora que lo ha vencido, danza, y su danza es de júbilo, se ha transfigurado, y con ello, ha alcanzado la eternidad, el tiempo del eterno retorno del súper hombre.
Zarathustra es el profeta persa que vivió en la región de lo que hoy es Irán. Nietzsche lo eligió para hacer su crítica a los valores y la idiosincrasia occidental, por medio de las representaciones simbólicas proveídas al inconsciente colectivo por el cristianismo occidental bajo la hegemonía cultural de la iglesia católica romana europea. Su libro profético, cual nuevo testamento: Así habló Zaratustra, no puede leerse solamente como una crítica ácida y contundente hacia el cristianismo cultural, sino como una provocación e invitación a mirar el tiempo genuino del eterno retorno, para romper con la pseudotemporalidad, con el tiempo del mal.
Ubicándonos en el tiempo del ahora, podría ser importante que detectemos cuáles son nuestros instantes de peligros, los movimientos reptilianos y furtivos que se mueven en medio de las sombras, y con ello, darnos cuenta que tenemos dos opciones, morir de miedo y quedarnos paralizados, o darnos cuenta que estamos ante la oportunidad de dar el salto definitivo que rasgue la pseudotemporalidad para dar paso al tiempo del eterno retorno, el tiempo de lo mesiánico; el tiempo de la transfiguración de un nuevo cielo y un nuevo mundo; el tiempo de pasar del miedo a la vida, o del tedio de la vida, a la afirmación y gozo de la vida, al decir: ¡sí, claro que sí! ¡viviría este momento una y otra vez de ser necesario! ¡Así de esta forma afirmo cada palabra y cada acto mío! Pero tal afirmación no se puede dar bajo una forma repetitiva y mecánica, es decir meramente exterior, dentro del tiempo cronológico, en el cual se nos mide y se nos pondera como un mecanismo más; sino en el tiempo de la vivencia interior, el tiempo del instante y de la eternidad. Sin embargo, para llegar a ello, se hace necesario el acto heroico ante el instante de peligro, el acto que pueda rasgar el velo del tiempo del mal.
- Jorge de la Torre es licenciado en Sociología con la terminal en Estudios Ibérico Latinoamericanos. Tiene una especialidad en Antropología y Étic, una maestría en Filosofía y Ciencias Sociales y un Doctorado en Ciencias Sociales.