La construcción paradigmática de la mujer

WhatsApp Image 2026 03 23 at 12.59.51 PMImagen:Alexia Joana Ovando Márquez

 

Por: Alexia Joana Ovando Márquez *

La noción actual de “mujer” es un resultado, una consolidación paradigmática que representa un cambio de modelo respecto al cuerpo. Esta opera a través de un conjunto de creencias, valores y técnicas compartidas, que de forma inconsciente e invisible, determinan cuáles realidades son las aceptables. Esta estructura nació a finales del siglo XVIII tras del colapso del modelo del sexo único en donde la mujer no era diferente al hombre, sino una versión “invertida” y menos perfecta debido a la falta de “calor vital”. El cuerpo era una metáfora del cosmos: los órganos eran isomorfos, los fluidos (la sangre, el semen y la leche) eran una misma sustancia transformada. En ese esquema, el sexo ocupaba lugar como categoría sociológica y no ontológica. Hacia principios del siglo XIX, la revolución epistemológica de la modernidad convirtió el cuerpo femenino y masculino en una “verdad anatómica” independiente de la cultura. La biología apareció como fundamento epistemológico estable e inamovible del orden social. En este nuevo contexto, lo que pretendía ser un descubrimiento científico fue la legitimación de un régimen político donde la categoría de sexo funcionó como un filtro totalitario. Este redujo el cuerpo humano a la supuesta función de los órganos, según lo determinado por el propio régimen. A través de la teoría de la ovulación espontánea se vinculó la identidad de los cuerpos exclusivamente a sus capacidades reproductivas.

Bajo este contrato social, la mujer y el hombre sólo cobran sentido a partir de una oposición heterosexual que reduce la experiencia subjetiva a una clasificación entre “úteros generadores” o “productores de esperma”, asegurando así la reproducción de la especie y la plusvalía de los servicios de cuidado. Por lo tanto, el descubrimiento de la anatomía femenina no es una verdad natural, sino una producción política que legitima un orden social presentándolo como naturaleza inmutable. Esta revolución que utilizó la corporalidad como fundamento de una nueva política, convirtió la diferencia sexual en un paradigma que suministró modelos culturales. La transición del modelo de “sexo único” al de los “dos sexos” marcó un cambio donde la ciencia empezó a operar bajo un marco teórico que determinaba lo que era válido. La biología se convirtió en el pilar del orden social y la “verdad anatómica” fue la consolidación de un nuevo paradigma en el cual el individuo actúa a través de una repetición performativa: una reiteración estilizada de actos y normas que producen el efecto del sexo natual.

Kuhn, Thomas S. (2007). La estructura de las revoluciones científicas (Apéndice/Epílogo). Citado en: Briceño, T. "El paradigma científico y su fundamento en la obra de Thomas Kuhn". Tiempo y Espacio, v.19, n.52, p. 303

Laqueur, Thomas. (1994). Cap. V: "El descubrimiento de los sexos", pp. 257, 263

Wittig, Monique. (2006). "La categoría de sexo" en El pensamiento heterosexual, p. 21

Preciado, Paul B. (2020). Testo yonqui. Cap. 6: "Tecnogénero" (Sección: El crepúsculo de la heterosexualidad como naturaleza), p. 95

Preciado, Paul B. (2020). Cap. 4: "Historia de la tecnosexualidad" (citando a Judith Butler), p. 58

 

  • Alexia Joana Ovando Márquez, es una joven escritora mexicana de 23 años, su trabajo es multidisciplinario. Tiene un blog feminista: https://feministaqueexplota.blogspot.com/  Cuenta con cursos en Autoetnografía feminista, Escritura creativa, Escritura de novelas, Narrativa y cuentos. Además ha sido asistente de investigación y colaboradora en la elaboración de la página web de Sociología Urbana en la UAM-Acapotzalco y becaria en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Creación de la página web  de etnología, creadora de contenido, administración de redes sociales.