Buscando alternativas: conservadurismo versus insumisos

izquierda derecha

Imagen: Tomada de la web, créditos a quien corresponda

 

Por: Roberto Soto Esquivel *

En este momento, existe un pensamiento dominante que impone las condiciones de cómo debe funcionar una economía. Desde la década de los ochenta del siglo XX, es decir, poco más de 45 años, la austeridad es una característica fundamental que se aplica en muchos países. Consideran sólo las cuestiones económicas, el libre mercado, la desregulación y lo principal, un Estado con un enfoque alejado de las necesidades de la población más desfavorecida. Todo esto como condicionantes para recibir apoyos financieros de los organismos internacionales.

Además, existe un aspecto fundamental, según la postura única: se deben generar las condiciones para tener recursos económicos para poder pagar los compromisos internacionales (deuda). Sin importar la pobreza o desigualdad, los recursos que se generan, en su mayoría, deben ir dirigidos al pago de intereses de la deuda externa.

Sin embargo, algunas naciones han buscado otras alternativas que les permitan tres cosas: a) crecer de forma sostenida y de largo plazo y b) mejorar las condiciones de vida de la población en su conjunto, es decir, una menor desigualdad, c) considerar los aspectos sustentables como un objetivo indiscutible.

Economías como las del sudeste de Asia, han roto estos esquemas conservadores, donde el Estado es el principal protagonista de las condiciones económicas y sociales en las que se encuentran en este momento. En América Latina hay quienes se han revelado ante las imposiciones de promotores de este tipo de políticas neoliberales. Y algunos países de África han roto la postura colonizadora eurocéntrica.

Aquí entra en doble discurso de los conservadores. Quienes no siguen su postura son considerados dictaduras, populistas, comunistas, socialistas, enemigos de la democracia y de la libertad de expresión, terroristas, narcotraficantes, etc. En otro extremo los transgreden por su religión, en particular si se profesa el ISLAM, y al mismo tiempo los asocian a grupos violentos. Lo mismo sucede con quienes procuran una diversidad sexual, contraria “a los estándares” del pensamiento único.

Es decir, quienes impulsan las políticas de pensamiento único, son al mismo tiempo los racistas, clasistas, sexistas, fascistas; y son precisamente esta forma de actuar, lo que está generando los grandes problemas como son la pobreza, desigualdad, cambio climático, etc.; y donde su único objetivo es la ganancia, sin importar a quien o que perjudiquen

Sin embargo, hay quienes están asumiendo una postura contraria. Economías como China, Vietnam, Singapur en el sudeste de Asía, o Burkina Faso en África y algunos países de América Latina, existen gobiernos que han buscado otras alternativas, siendo difícil porque algunos están fuertemente relacionados con Estados Unidos, donde sus elite financiera, comercial y política son los impulsores de esta política de pensamiento único.

Hoy en día, se ésta alzando la voz. Por ello, ahora buscan aplicar políticas diferentes y opuestas al gran capital, a los poderosos, a los dueños de los medios de comunicación, al monopolio del poder. Un mundo multipolar está emergiendo. Ahora se escucha políticas que buscan inversiones en vivienda asequible, soberanía alimentaria y tecnológica, sociedades del cuidado, y donde el Estado vuelve a ser el agente principal por medio de empresas públicas quienes tienen como objetivo principal el bienestar de la población (cada caso es particular, no necesariamente aplicable a los demás). Los insumisos y rebeldes están mostrando que existen alternativas. Los conservadores harán todo lo que esté a su alcance para derrocar a aquellos que se alejen de su pensamiento único. Será. Una lucha larga, pero es posible dar un giro de 180 grados, “los nadie”, “los olvidados”, “los distintos”, quienes no dejan a nadie atrás y la naturaleza lo exigen, es por ellos, es por todos, nunca más el sálvense quien pueda.

 

  • Roberto Soto Esquivel es Doctor en Economía egresado del Posgrado de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Profesor-Investigador de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Realizó una Estancia Posdoctoral en el Centro de Estudios de Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo (RIED) y del Sistema Nacional de Investigadores. Su línea de investigación general es la economía financiera; y líneas particulares como: microfinanzas y análisis del sector financiero internacional.