¿Por qué las obras propuestas por los gobiernos son rechazadas?

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Imagen: cortesía de No al Segundo Piso Zac

Por: Roberto Soto Esquivel

Los gobiernos en todos sus niveles buscan realizar obras que, en teoría benefician a la sociedad, sin embargo, muchas veces son rechazadas por ella. Entonces es importante entender el ¿Por qué? de esta situación.

    En sentido, estricto la Administración Pública tiene como objetivo el cumplimiento de tareas vitales para la sociedad. Para ello, debe ser regulador y promotor estratégico que facilite tanto el desarrollo de la población así como el crecimiento sostenido y sustentable a largo plazo.

    Es decir, las acciones, objetivos y metas de la Administración Pública son la base para que el Estado y las organizaciones de la sociedad accedan a mejores condiciones de vida, además de procurar crecimiento económico, esto es muy importante, porque el objetivo primario es el desarrollo de la población antes que la generación de crecimiento de la actividad productiva, tal como sucede en diversos países como los del Sudeste de Asia.

    Para ello, es fundamental que, con la dinámica de la sociedad que existe en la actualidad, los problemas públicos sean abordados y solucionados con las mejores capacidades institucionales. En donde lo público no es espacio reservado únicamente al Estado, que, por su complejidad, hace indispensable la participación de los ciudadanos y sus organizaciones.

    Lo anterior requiere un compromiso de la Administración Pública con la democracia, entendida como un sistema de convivencia que proclama valores que favorecen al desarrollo social consistente y continuo. Sin referencia a la vida democrática, la Administración Pública es únicamente un conjunto de procesos y procedimientos que carecen de sentido.

    Hoy día, la Administración Pública es más pública porque la sociedad y los grupos ciudadanos exigen un desempeño eficaz, abierto y equitativo para dar respuesta a los problemas complejos de la vida pública.

    De esta forma, si determinada política o decisión incorpora valores y características democráticas será una política pública, de lo contrario será una política gubernamental, dicho de otra forma, el elemento central de la Política Pública será la inclusión de la participación ciudadana; de lo contrario, será una política gubernamental.

    Por tanto, lo que para el Gobierno puede constituir un problema, no necesariamente lo es para la población, y muchas veces ocurre esto porque el Gobierno repudia la participación social o la disfraza de Consejos integrados por designación o consultas manipuladas.

    En síntesis, es requisito indispensable especificar claramente los beneficios para la implementación de un Política Pública y no atribuirle ventajas que en realidad no tiene. Lo anterior explica porque la sociedad rechaza ciertas obras realizadas por los gobiernos, debido a que nunca fueron consultadas de manera real y formal para su realización.

 

  • Roberto Soto Esquivel es Doctor en Economía egresado del Posgrado de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Profesor-Investigador de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Realizó una Estancia Posdoctoral en el Centro de Estudios de Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo (RIED) y del Sistema Nacional de Investigadores. Su línea de investigación general es la economía financiera; y líneas particulares como: microfinanzas y análisis del sector financiero internacional.