
Por: Roberto Soto
En el proceso electoral en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) que se lleva (al momento de escribir este texto faltaban tres días para el comienzo de las votaciones), se observa un dominio del poder con dinámicas patriarcales, siendo esto una contradicción, debido a que se supondría que, en la máxima casa de estudios del Estado de Zacatecas, debería predominar, la igualdad, ética, profesionalismo y las condiciones de paridad.
La realidad muestra la existencia persistente de acoso como mecanismo de control, es decir, es una herramienta para silenciar, marginar y excluir la diversidad de ideas, lo anterior va ligado con el miedo sistemático en la estabilidad laboral, que por desgracia es más persistente en las mujeres y parece ser que se ha normalizado. Es importante mencionar que se utiliza a estudiantes como instrumentos bajo discurso dogmático de los grupos aferrados al poder.
Expresiones como, “atrás de tu participación esta un grupo de hombres”, “es tiempo de elecciones, por tanto, debes vestir de forma provocativa”, “las mujeres no entienden de política”, “tu estatus laboral es gracias a nosotros”, “no te conviene ir contra nosotros”, son cotidianas en el espacio académico de la UAZ, por lo que el voto se condiciona al interés de quienes buscan mantenerse en el poder.
Las difamaciones y mentiras se hacen presentes en la contienda para desacreditar y quitar liderazgo, obstaculizando la participación política y democrática, en donde el pensamiento único es el predominante, favoreciendo los privilegios de quienes promueven estás ideas.
Dicho lo anterior, ¿se consultó los planes de desarrollo de los contrincantes?, en el caso de la rectoría, uno de ellos (del oficialismo) presentó 11 hojas, sin portada, índice e introducción, pero sobre todo con ideas vacías, que si fuera un trabajo escolar saldría reprobado o en su caso, le darían una segunda oportunidad para volverlo a presentar. La otra contendiente, muestra en 58 hojas, los requisitos básicos de un proyecto, en donde se puede leer las propuestas para enfrentar los problemas laborales, académicos y financieros de la UAZ.
Se han realizado una serie de debates entre los contendientes a diferentes cargos, constatándose una peculiaridad. Hay algunos y algunas que se presentan a leer sus propuestas, percibiendo una nula preparación y apropiación de las ideas, mientras que hay otros y otras que, al dominar la materia, en este caso su proyecto, la exposición es más fluida y clara.
Por tanto, mientras siga prevaleciendo el ambiente hostil, de mentiras, difamación, acoso, en donde la mujer es quien más padece estas circunstancias; donde las ideas y el debate de éstas sean lo menos importante, el gran ganador será el conservadurismo patriarcal que busca sus propios intereses por encima de la calidad académica, la estabilidad laboral y financiera tanto de docentes como de la propia institución, en otras palabras, se encamina a una sucesión pactada. Cabe reflexionar, l@s universitari@s están preparad@s para que una mujer conduzca los destinos de la UAZ o se continuará con la misma dinámica que la ha llevado a la quiebra financiera e institucional y de credibilidad.
- Roberto Soto Esquivel es Doctor en Economía egresado del Posgrado de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Profesor-Investigador de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Realizó una Estancia Posdoctoral en el Centro de Estudios de Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo (RIED) y del Sistema Nacional de Investigadores. Su línea de investigación general es la economía financiera; y líneas particulares como: microfinanzas y análisis del sector financiero internacional.