LA CARA DE CABALLO

 

 Adaptación de Leyenda

 Leyenda de La Siguanaba en Guatemala

Por: Pilar Pino

La leyenda de la cara de caballo o también conocida como la Sinaguanaba, relata que una mujer muy hermosa y curvilínea se les aparece los hombres – sobre todo a los casados– que deambulan por la noche luego de una fiesta. Con coqueteos se hace seguir en una larga persecución hasta llegar a algún barranco o tiro de mina, todo, sin mostrar su rostro, pero cuando lo hace, el pobre diablo que la persiguió se perturba al ver que es de un caballo. Lo que terminará por enfermarlo, enloquecerlo o matarlo del susto. Todo por andar de parranda.

    Conozco bien la leyendo porque mi abuela la utilizaba para asustarnos y hacer que mis hermanos y yo nos portáramos bien. Sin embargo, al crecer dejé de creerle y me di cuenta de que era una forma de chantaje para manipularnos. Dejó de asustarme sus cuentos, para tratar de entender todo como una perspectiva más científica. Si bien tuvo un éxito asombroso en causarnos miedo, fue un rotundo fracaso en encerrarnos en casa.

    Una tarde, cuando ya era adolescente. Mi padre entra a la casa con su escándalo habitual. Me buscó para ir a contarme que Vero, la vecina de enfrente se encontró la noche anterior con la cara de caballo. Obviamente, mi primera reacción fue de incredulidad, pero fingí un poco de interés para no hacer sentir mal a mi papá. El chisme de que alguien tuviera la visión de un alma en pena no era algo para dejarlo pasar.

   Cuando hable con Vero, me contó que al igual que todos los días de trabajo, regresó al filo de la media noche. Pero, esta vez en la esquina de la calle había un grupo de hombres jóvenes bebiendo cerveza. “Francamente me dieron miedo”, señaló. Por esta razón, decidió subir lo más rápido que le dieran sus piernas, apremiada por el temor. El alcohol y la oportunidad no son buena compañía. 

    Al pasar frente a ellos, les escuchó decir: “buenas noches señoras”. Vero sin darle mucha importancia pasó frente a ellos a toda prisa, pero cuando iba a la mitad del camino voltea y ve a una mujer mayor a su lado. Le extrañó, lo antiguo que se veía su vestido, pero visiblemente nuevo. Sin embargo, se sintió protegida con su compañía.

    Vero al contarme lo siguiente, casi lloraba y tenía la voz temblorosa: “¡Cuando me rebasó me di cuenta qué iba flotando! Luego, se adelantó al frente de mi casa y se paró al lado de las buganvilias de doña Inesita. Ahí me espero, para decirme cuando estaba en el portal de mi casa “Cuide de que no te hicieran nada mi niña, porque ya lo tenían planeado desde hace días. Bajo mi cuidado ninguna mujer será víctima de una atrocidad, ni engaños”.

   También relató que, al verle el rostro, no era el de una mujer mayor como se esperaría, sino el de un caballo. Sin embargo, no le causó miedo. Dice que se siente segura siempre que regresa tarde del trabajo, porque sabe que un ánima la cuida en el camino a su hogar.

  • Pilar Pino Acevedo originaria de Zacatecas, es feminista marxista, economista y escritora, además de ser activista en favor de los derechos de las personas con autismo y mujeres; y, su compromiso con la política de izquierda. Su experiencia como madre de una niña con autismo la ha llevado a ser una voz importante en la lucha por la inclusión y la aceptación de las personas con discapacidades. Su participación en la colectiva Nantzin Zacatecas y su colaboración con medios como columnista en La Cueva del Lobo y la revista literaria El Guardatextos demuestran su compromiso con la difusión de ideas y la promoción de políticas de izquierda. Actualmente, como coordinadora editorial de la revista Tlali Nantzin, sigue contribuyendo a la discusión y el análisis de temas políticos y sociales desde una perspectiva crítica y progresista.

Fotografía: Tomada de la web