Francisco, el pontífice progresista

WhatsApp Image 2025 04 24 at 12.43.50 PM

Por: Pilar Pino*

Hoy más que nunca es preciso que cada uno de nosotros se decida a ser un hombre para los demás.”

Pedro Arrupe, S.J., humanista, sacerdote jesuita y Superior General de la Compañía de Jesús

La muerte del Papa Francisco ha conmocionado al mundo, no solo por ser el líder de la institución religiosa más influyente del planeta; sino, por todo lo que representa para sus feligreses y quienes no lo somos. Jorge Mario Bergoglio, no sólo fue el represente de Dios en la tierra, también fue un líder político, con una claridad envidiable sobre la realidad política, social, ambiental y económica del planeta.

    Durante los 12 años de su pontificado se posiciono como un líder moral, incluso para quienes no se identifican con religión alguna. Es el papa con el que la iglesia entra de lleno a la era de las redes sociales. Tenia redes en todos los idiomas, como forma de acercarse a su feligresía, fue un modernizador de una iglesia que se encuentra en crisis por su carácter universalista y haberse alejado de la realidad de la población.

    Un eclesiástico con pensamiento revolucionario creía en acercar la iglesia a la gente y no al revés. Su pensamiento iba más allá de la socialdemocracia, un verdadero progresista que creía en los modelos económicos alternativos al neoliberalismo, modelos que buscan reducir la desigualdad y la pobreza. Tenía descontenta al ala más conservadora de la iglesia, esa con tendencias sociales y culturales reaccionarias de extrema derecha.

    Llevó a cabo una crítica al neoliberalismo con gran rigor argumental y cuestionamiento de la racionalidad económica ortodoxa. Francisco desenmascara la falsa creencia que se quiere imponer a la humanidad de que el mercado solo lo resuelve todo. Nada más lejos de la realidad, el mercado genera más problemas de los que soluciona.

    Fue quien acuño el término “globalización de la indiferencia”, criticando severamente la cultura del descarte que considera a las mujeres, minorías, adultxs mayores y personas con discapacidad como desechos y población sobrante, a quienes deja morir de manera inmisericorde. Cuestionando el compromiso de la iglesia con lxs más vulnerables.

    Para el pontífice esta crisis de humanidad es resultado del capitalismo salvaje, el de la economía de la exclusión y la desigualdad, que ve al ser humando como un bien de consumo que se usa, tira y mata. Dijo NO a la nueva idolatría del dinero, a la economía sin rostro humano que somete a las personas a la inequidad que es la raíz de los males sociales, genera violencia y potencia la muerte.

    Es la premisa de que quienes no son productivos son desechos del sistema, coincidiendo con los postulados del politólogo africano Achille Mbembe que entiende la necropolítica como la capacidad para decidir quien tiene que vivir y quien debe morir. Pero sus críticas al neoliberalismo no desembocan en derrotismo, sino en propuestas económicas y políticas alternativas. Su modelo económico está guiado por el bien común.

    Otro tema recurrente en su discurso fue la ecología. Fue el primer papa en la historia en escribir una encíclica sobre la crisis ecológica y sus respuestas. Criticó el antropocentrismo moderno, que considera al ser humano como dueño y señor absoluto de la naturaleza, para él el cuidado del medio ambiente y los derechos fundamentales de las personas iban intrínsicamente relacionados.

    Creía un nuevo modo de vida eco-humana y un modelo de desarrollo sostenible e integral, en el que la relación inseparable entre ecología y antropología. La degradación humana y la ambiental van de la mano y, por tanto, las luchas contra ellas son inseparables.

    Criticó severamente el sometimiento de los pueblos por el colonialismo, así como la mentalidad xenófoba contra inmigrantes y la cultura consumista de servicio al poder económico y la financiarización económica -la ganancia fácil-.

    Más allá de ser el representante de Dios en la tierra (para los creyentes) no debemos olvidar que fue un ser humano. Por ello, es que tuvo defectos, contradicciones e incluso, desaciertos. Lo cierto, es que fue un gran líder moral en momentos en los que no abundan muchos y son necesarios. Esperemos que el conclave elija un nuevo líder que pueda llenar los zapatos de Francisco.

 

  • Pilar Pino Acevedo originaria de Zacatecas, es feminista marxista, economista y escritora, además de ser activista en favor de los derechos de las personas con autismo y mujeres; y, su compromiso con la política de izquierda. Su experiencia como madre de una niña con autismo la ha llevado a ser una voz importante en la lucha por la inclusión y la aceptación de las personas con discapacidades. Su participación en la colectiva Nantzin Zacatecas y su colaboración con medios como columnista en La Cueva del Lobo y la revista literaria El Guardatextos demuestran su compromiso con la difusión de ideas y la promoción de políticas de izquierda. Actualmente, como coordinadora editorial de la revista Tlali Nantzin, sigue contribuyendo a la discusión y el análisis de temas políticos y sociales desde una perspectiva crítica y progresista.