
Por: Angélica Meneses *
A tan sólo pocos días para que se lleve a cabo la marcha mundial anual por la conmemoración del 08 de marzo que convoca mujeres en todas las latitudes y desde los distintos feminismos y posicionamientos políticos, es indispensable comprender con mayor profundidad de qué van algunas de las posturas, consignas y carteles que han sido recordados año con año. A continuación, el argumento de fondo con el que pudieron haber sido escritas algunas de las frases más fuertes del movimiento:
- “No somos histéricas, somos históricas”. El movimiento por el reconocimiento y los derechos de las mujeres tiene más de cien años: El descontento y activismo generado por la invisibilización y misoginia del pensamiento Rousseauniano después de la Revolución Francesa, Las protestas de 1857 en una fábrica de textiles de Nueva York por la desigualdad de salarios entre mujeres y hombres, la primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas (Alemania, 1907) liderada por Clara Zetkin, donde se acordó una marcha al año siguiente conmemorando este suceso, la huelga de Pan y Rosas liderada por Clara Lemlich en 1909 como respuesta al alza generalizada de precios, derechos laborales y mejores condiciones de vida, el Primer Congreso Feminista (Yucatán, 1916) donde se inició el movimiento a favor del voto para las mujeres…y las olas continúan a lo largo de todo el siglo XX, hasta llegar a nuestros días.
- “Lo personal es político”. Frase heredera de las mujeres antecesoras del movimiento para argumentar que lo que se reflexiona respecto a la violencia y desigualdades en situaciones cotidianas, es un reflejo de lo que sucede en la realidad. Es también un llamado a dejar de separar lo privado y familiar, de lo público y gubernamental, y considerar su interdependencia en causalidades y efectos.
- “Nos quisieron quemar, y nos volvimos fuego”, “Nos sembraron miedo, nos crecieron alas”. Retomando la cacería de brujas documentada por Silvia Federici en Calibán y la bruja, como muestras claras del miedo al poder del conocimiento en manos de mujeres nombradas como brujas, al ser longevas, autónomas, parteras, practicar la alquimia y sanar enfermedades a partir del conocimiento de las plantas, viviendo en armonía con la naturaleza. Una clara afrenta al sistema feudal en transición al capitalismo.
- “Que ser mujer, no nos cueste la vida”, “Vivas nos queremos”, “No nací mujer para morir por serlo”. Alude a los feminicidios, contribución de Marcela Lagarde para tipificar crímenes de odio por el solo hecho de ser mujeres, con móviles y características de violencia muy específicas. Concepto que sigue generando gran controversia en un sistema patriarcal al que le bastó con tipificar delitos de homicidio o crímenes pasionales, naturalizando que se puede matar por amor (¡!).
- “Mi cuerpo es mío, yo decido, tengo autonomía, yo soy mía”, “Mi cuerpo mi elección, mi voz mi revolución”, “No es No”. Retomando el derecho a la libre determinación, en términos de sexualidad, educación, maternidad, aborto, sueño de vida, construyendo libremente y de manera segura la propia noción de mujer. La respuesta sigue siendo una pésima interpretación, para poder seguir justificando lo injustificable en nuestras sociedades (familia, estado e iglesia) machistas y represoras.
- “Yo entendí todo cuando mi madre me dijo: Yo quemaría todo por ti”, “Somos el grito de las que ya no están”. Las pintas y alteración de edificios, monumentos y calles ha causado gran indignación a la población en general, quien considera que hay una falta de respeto al espacio público y la propiedad privada o social. Ante esto, los relatos de personas buscadoras que agotaron hasta la última instancia gubernamental y que al día de hoy, no han obtenido justicia por el feminicidio/secuestro de sus hijas, todas las denuncias por violencia e intentos de feminicidio donde las denunciantes son re victimizadas, donde muchas de ellas fueron despojadas de sus hijas e hijos, o donde la violencia de sus compañeros aumentó al grado de matarlas, otras muchas más que siguen solicitando pensiones alimenticias en tribunales que hasta hace unos años seguían protegiendo a los deudores. ¿Imaginas el dolor y la frustración?.
- “Mamá, tranquila. Hoy no voy sola por la calle”, “No quiero tu piropo, quiero tu respeto”. Ser mujer y sobrevivir al acoso y la violencia en las calles, mandarse mensajes entre amigas, madres, comunidad que lo único que espera, es que volvamos seguras a casa; aún no he conocido una mujer que no haya vivido algún tipo o varios de violencia física, verbal, psicológica, sexual, económica, vicaria, en algún momento de sus vidas. Recordemos que si bien la violencia entre pares existe, los motivos son distintos, y que también en las cárceles, el censo nacional de sistemas penitenciarios en los ámbitos estatal y federal según INEGI, se conformó por 233,277 personas: 94.3 % correspondió a hombres y 05.7 %, a mujeres.
Si bien, estos planteamientos se encuentran acotados en el binarismo y con un enfoque en el sujeto epistémico mujer (quien también se ha enriquecido de los planteamientos negros, comunitarios, chicanos, etcétera), es menester decir que la teoría queer y el transfeminismo han incporporado la teoría feminista como epísteme para poder analizar la imbricación de opresiones que les ocurre desde sus lugares de enunciación, cosa que, (a titulo personal), hermana las luchas. Por último, mencionar que los movimientos sociales y feministas no se traducen en nuevas formas de odio entre géneros, sino en demandas para crear otras formas de vivir que sean dignas, amorosas, justas y horizontales. Nos deseo una feliz rebeldía y una segura marcha internacional 2025.
- Angélica Araceli Meneses López es mexicana, economista, diplomada en Economía y Negocios Internacionales por la Facultad de Estudios Superiores Aragón (FES Aragón), especialización en Desarrollo Social por el Posgrado en Economía, maestra en Estudios Latinoamericanos por la Facultad de Filosofía y Letras (FfyL), todas integrantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Experiencia en organizaciones sociales y perspectiva de género a partir de generación de la generación de instrumentos cualitativos y trabajo en campo para asociaciones de la sociedad civil, instituciones públicas y académicas. Actualmente doctorante de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Intereses de investigación: feminismos, género y política social.