
Por: Brenda Fajardo.
“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.”
Proverbios 17:17
Por naturaleza somos seres sociales con necesidades afectivas, dentro de ellas se encuentran: el tener alguien a quién amar y sentirse amado. Con una amistad podemos cubrir ambas necesidades y lo más hermoso consiste, a diferencia de encontrarlos en la familia, en que las amistades son elegidas por la afinidad que podemos sentir de acuerdo a los gustos en cosas, ideas u objetivos.
Los amigos son necesarios para nuestro desarrollo, salud mental y emocional ya que en ellos generamos un vínculo que se va haciendo más profundo cuando podemos confiar en la otra persona al volverse cómplices de nuestra mente, de aquellas historias que al principio son imaginarias y ellos a través de sus palabras y consejos te alientan a que las vayas materializando; te guían, escuchan, comprenden, apoyan, dan consuelo, y algunas otras veces con un abrazo o su presencia nos ayudan a hacer ligera la carga.
Pero el verdadero tesoro en una amistad se encuentra en aquella que te corrige con amor y consistencia, que muestra los puntos ciegos cuando nuestro orgullo y soberbia nos impide ver nuestros errores. No somos seres perfectos y es importante poder conocer puntos de vista con otro enfoque, que nos ayudan a corregir el rumbo de nuestras decisiones y que puedan ser influyentes para edificar nuestra vida de manera positiva.
Los verdaderos amigos permanecen mutuamente a pesar del tiempo o la distancia, no siempre podemos estar juntos físicamente, pero nos podemos apoyar y servir de descanso a través de una llamada o un mensaje de aliento, para celebrar los logros y seguir compartiendo nuestros más íntimos pensamientos.
La amistad es una expresión de amor incondicional porque se está por elección, por decisión.
¿Tienes un verdadero amigo? ¿Eres ese tipo de amigo valioso para alguien más? Nunca es tarde para comenzar a formar una valiosa amistad. Si ya la tienes, cuídala como el más precioso tesoro.
- Brenda Verenice Fajardo Trejo, es madre de dos adolescentes, esposa amorosa e ingeniera en Sistemas Computacionales