
Por: Nayeli Martínez Cuarenta
Las masculinidades son construcciones sociales y culturales que se refieren a las formas en que se entiende y se vive la masculinidad en diferentes contextos y sociedades. La teoría de las masculinidades como parte de los estudios de género busca analizar y cuestionar las normas, roles y expectativas asociadas con lo que significa ser un hombre en una determinada sociedad.
Desde una perspectiva teórica, las masculinidades se consideran construcciones sociales y no características biológicas de los hombres. Se entiende que las masculinidades son flexibles, cambiantes y varían según el tiempo, la cultura, la clase social, la etnia, la orientación sexual y otros factores sociales. Esto significa que no existe una única forma de ser hombre o de vivir la masculinidad, sino que hay múltiples masculinidades que existen en la sociedad.
La teoría dicta que las masculinidades son cambiantes y que se acoplan de acuerdo con el contexto social e histórico de cada sociedad, sin embargo, la problemática aparece cuando la masculinidad es hegemónica (patriarcal) y se deslinda de las actividades de cuidado porque no son compatibles con su modelo establecido, creando desigualdades de género al dejar dichas responsabilidades a las mujeres y provocando que ellas absorban y paguen todos los costos del cuidado.
En esta misma línea, el concepto de masculinidad hegemónica es utilizada para describir al conjunto de normas y valores sociales que dictan cómo deben comportarse los hombres dentro de una sociedad, Es un modelo de masculinidad que establece que los hombres deben ser dominantes, agresivos, fuertes, competitivos y emocionalmente restringidos. Un modelo establecido para categorizar el comportamiento de los hombres en todos los sentidos, incluyendo los cuidados de la crianza y las tareas del hogar.
En nuestras sociedades latinas, la masculinidad hegemónica sigue muy arraigada, lo que perpetúa la desigualdad de género y la dominación masculina sobre las mujeres. Esto fomenta la idea de que los cuidados sigan feminizados, desligando a los hombres de su responsabilidad de cuidados y cerrando espacios para que las mujeres se desarrollen en otros ámbitos personales y profesionales.
El objetivo de la teoría de las masculinidades es deconstruir los estereotipos y roles de género tradicionales asociados con la masculinidad hegemónica, entendida como masculinidad dominante y privilegiada que se construye en oposición a la feminidad, lo que provoca y perpetua desigualdades de género. Al analizar las masculinidades, se examinan las construcciones sociales y las prácticas culturales que se determinan en la conformación de las identidades masculinas y cómo se relacionan con el poder, las relaciones de género y las dinámicas de poder en general.
Es así como, desde el enfoque de los cuidados, no habían sido determinados como actividades masculinas, dado que el trabajo productivo remunerado siempre ha estado categorizado como una actividad de varones, lo que les mantenían alejados de la crianza y del trabajo del hogar. Sin embargo, una característica de las masculinidades es que son cambiantes, lo que demuestra que hay un proceso evolutivo teórico y empírico en el comportamiento e involucramiento en los cuidados y en el trabajo de corresponsabilidad con las mujeres
Aunque es un proceso lento, en América Latina hay cada vez más hombres que se interesan por participar en el cuidado y la crianza de sus hijas/os, especialmente los más jóvenes, con mayor escolaridad y aquellos con actitudes más equitativas de género (Barker & Aguayo, 2011). Las formas, los roles dominantes de paternidad de los hombres y los privilegios otorgados por el patriarcado se relacionan con la división sexual del trabajo, lo que prolonga y refuerza la débil aproximación de los hombres al cuidado.
La problemática social vinculada a los cuidados con relación a las masculinidades y las desigualdades de género se basa en la división sexual del trabajo, la carga de cuidados no remunerados, los estereotipos de masculinidad y la necesidad de un cambio cultural que promueva la igualdad de género y reconozca el valor de los cuidados en la sociedad. Abordar estas problemáticas implica promover una participación equitativa de hombres y mujeres en los cuidados, cuestionar los estereotipos de género, fomentar cambios en las estructuras sociales y culturales que perpetúan las desigualdades de género y promover políticas de corresponsabilidad de los cuidados.
Estas construcciones han evolucionado con el tiempo y con los diferentes contextos sociales, lo que ha ido construyendo nuevos conceptos teóricos desde las masculinidades, con el gran objetivo de reducir las desigualdades de género y construir relaciones sociales más igualitarias. La gran apuesta de las masculinidades es la deconstrucción del sentido hegemónico y en cambio compartir una corresponsabilidad con las mujeres en cuanto a los cuidados.
- Nayeli es una comunicadora comprometida con los temas de equidad de género, cuidado, feminismo y medio ambiente. Tiene una Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública por el ITESO, y una Maestría en Cuidados y Género por CLACSO. Actualmente se desempeña como Creadora de Contenidos y Atención a Medios de Comunicación en la Agencia de Bosques Urbanos del Área Metropolitana de Guadalajara, donde ha desarrollado estrategias innovadoras para sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de preservar estos espacios naturales en entornos urbanos. Su trabajo está orientado en construir un mundo más sustentable y equitativo para todas y todos.