
Por: Osiris María Echeverría Ríos
Las connotaciones filosóficas del existencialismo retratan la primicia de que las personas deben crear el significado de la realidad en función de su propia experiencia de vida, pero sentada en el mismo restaurante que había visitado la última vez que empezó la pandemia, la idea del miedo y el cautiverio pronunciado me hicieron cavilar en el impacto causado después del encierro en soledad.
En 2017, antes de la pandemia, Soledad Vallejos y Evangelina Himitian habían hecho un experimento sobre las consecuencias de pasar un año sin comprar nada más que lo estrictamente necesario, encontrando la experiencia enriquecedora y llena de empoderamiento, desde el enfoque de su libre elección. Por el contrario, en el contexto del distanciamiento social su investigación se desdibujaba convirtiéndose en una obligación que afectaba a los distintos estratos sociales.
La imagen de hace más de un año había muerto, junto con la experiencia de compra que las cadenas comerciales habían prometido para nosotros a través de la publicidad y la primicia de formar parte de nuestra vida. De este modo, el observar la comida, las lámparas, las pantallas, el mobiliario, las personas hablando a la distancia y el valor que ofrecían en su conjunto por la proclamada construcción de ilusiones, me hizo pensar en lo que había vivido a diario durante el último año, y la imposibilidad de seguir viviendo en un mundo hecho de fantasías, que por sí mismo, sin la presencia de las personas, perdía el significado de su propia existencia.
Pero este mundo construido con base en necesidades inexistentes, compuesto de plazas comerciales, galerías, outlets e incluso ciudades artificiales en cuyo interior se esconde la promesa de cumplir sueños y deseos mediante la venta de diversos productos y servicios, revolucionó la forma de satisfacer esas necesidades a un clic de distancia, resistiendo así a su destrucción, ya que la pandemia nos forzó a dejar de vivir en sus anuncios tridimensionales publicitarios.
La solución, sin embargo, no ofrece una experiencia similar. En este tenor la pandemia había alejado de mi mente lo que las empresas nos habían implantado desde un inicio, lo cual se reduce a un objetivo, el consumo. A pesar de ello, si elegimos todo lo que somos y somos lo que elegimos, ¿cómo habíamos existido durante la pandemia viviendo apartados de los relucientes escaparates todo este tiempo?, con nuestras necesidades creadas no satisfechas el internet era una opción, pero insuficiente para una respuesta multisensorial.
Y así continué escuchando el tintineo de las cucharas y los tenedores, y recordé las palabras del místico Osho, que explicaba que el ser humano consciente es como un espejo, reflejando la realidad y respondiendo en consecuencia. Entonces había experimentado una nueva realidad, quizás lo que dentro de mí se había afectado; era esa sensación de que, con la experiencia adquirida, mi existencia también se había transformado y lo que estaba acostumbrada a disfrutar antes de la pandemia, ahora lo había percibido como un platillo gourmet insípido.
- Osiris María Echeverría Ríos es doctora en Ciencias Administrativas por la Universidad Autónoma de Tamaulipas, es maestra en la enseñanza del idioma inglés, trabaja en la línea de investigación de mercadotecnia internacional, y tiene diversas publicaciones a nivel nacional e internacional en Argentina, Colombia. Pertenece a comités científicos arbitrales en revistas nacionales e internacionales. Sumado a ello, tengo un Posdoctorado en Estrategias e instrumentos de evaluación del desempeño en CIFE y artículos de opinión, ensayos y cuentos publicados. Trabajo como Docente y Coordinadora de la Licenciatura en Negocios Internacionales e Investigación en la Universidad Autónoma de Coahuila, en la Facultad de Ciencias de la Administración en la Unidad Saltillo. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores en Nivel 1, además de pertenecer a Científicas Mexicanas A.C., a la Academia de Ciencias Administrativas, A.C. (ACACIA), al Colegio de Profesionistas Especialistas en Investigación COPEIN, A.C.y a la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales, A.C.