EL CUARTO NEGRO

carljung

Por: Mariela Angela Rodriguez Terrazas

La alegoría de la oscuridad como recogimiento del alma ha sido muy concurrida en disciplinas tales como la alquimia, la filosofía, la mitología, entre otras, sirviendo como una proto psicología o sustentos conceptuales psicológicos primitivos que dieron pie a teorías o incluso protocolos de las actuales áreas de la salud.

    En este comentario se busca aislar el concepto que el aparato teórico masón tiene del cuarto de reflexiones tomando a los autores de la bibliografía asignada para después dar paso a dos comparaciones, una mitológica y otra desde la psicología alquímica de Carl Gustav Jung, finalmente se presenta una conclusión meramente personal condonado a nota peramente anecdótica, cómo se ve reflejado este concepto simbólico en la vida misma, es decir, se sigue un enfoque empírico, hermenéutico y comparativo.

    Los procesos de transformación profunda (muerte simbólica) están documentados y presentes en el imaginario colectivo desde las mitologías babilónicas, el mito en concreto al que se hace alusión en este apartado es el Descenso de Inana datado del año 1775 a. deC.; por supuesto la cultura babilónica no fue la única en usar dicho símil, este se repite en vastos contenidos mitológicos de muchas culturas como un tentativo resultado de la teoría del inconsciente colectivo de Jung, el cual no es menester en esta reflexión.

    De lo anterior es importante mencionar cómo la psique profunda encuentra la forma de proyectarse hacia el exterior constantemente para cumplir con los mecanismos de regulación innatos del cuerpo humano, como si se tratara de una función biológica -la regulación de la psique al igual que el cuerpo físico tiene sus propios procesos para regularse o sanarse a sí mismo, el sueño es un ejemplo de esto-.

    Así pues a manera de resumen del mito del descenso de Inanna narra como la diosa, siendo la diosa de los cielos de la arriba de la fertilidad y del amor, -teniendo varios hijos y un consorte, además de un reino del cual era la mandataria-, un día decidió atender al llamado del mundo de la bajo, el mundo de los muertos del que nadie regresa, emprendió el viaje de descenso que también representa el regreso a la Tierra como útero incubador de vida; Reino del cual la magna gobernante es su hermana Ereshkigal, Diosa del mundo de abajo, quién ordenó que al cruzar cada una de las siete puertas y Inanna se ha despojada de los siete me y la apertura de las puertas ha de ser tan estrecha que la obligue a entrar inclinándose y desnuda.

“Ella juntó los siete me.

Ella los tomó en sus manos.

Con los me en su posesión, ella se preparó:

Se colocó el shugurra, la corona de la estepa, en la cabeza.

Se arregló sus rizos oscuros sobre la frente.

Se ató las pequeñas cuentas de lapislázuli alrededor del cuello,

dejó la doble hilera de cuentas caer sobre su pecho

y envolvió la vestidura real alrededor de su cuerpo.

Se untó los ojos con el ungüento llamado “Que venga él, que venga él”;

ató el pectoral llamado “Ven, hombre, ven”, alrededor de su pecho,

deslizó el aro de oro hacia su muñeca,

y tomó la vara y la cuerda de medir de lapislázuli en la mano.” (Cross, 6)

Esto se puede interpretar como una explicación simbólica de cómo debe llegar el alma vulnerable, despojada, desnuda de creencias previas, juicios, arrogancia, limitaciones en una total rendición para dar paso al exterminio de todo lo que es - la muerte simbólica de toda una construcción identitaria, la identificación con la propia historia, los propios traumas, la memoria personal, etcétera- todo eso muere en el despojo toda la identidad del sujeto que llega ante el misterio rendido.

“Le dijo a la doncella: “Ven, Inanna, entra”.

Cuando entró por la primera puerta, de la cabeza le quitaron el shugurra, la corona de la estepa. Inanna preguntó: “¿Qué es esto?”

    Le dijeron: “Quieta, Inanna, las formas del inframundo son perfectas. No se pueden objetar”. (Cross, 9)

    Volviendo a la teoría del inconsciente colectivo de Jung esta alegoría del descenso a la muerte de Inana que es condenada a muerte, su hermana decide colgar su cuerpo de un gancho y a pesar de esto, Inana renace y su hermana experimenta dolores de parto, esta es una referencia a cómo todo lo que perece renace, pero, renace como algo completamente nuevo, lo que es muere para dar paso a un nuevo ser en un mismo cuerpo.

    En el libro psicología y alquimia Jung se aborda al proceso alquímico haciendo referencia a los procesos psicológicos acotando en particular el proceso denominado nigredo descrito de la siguiente manera: El ennegrecimiento la nigredo es el estado inicial ya sea como cualidad de la prima materia existente antes del caos de la masa confusa o bien causado por la división (solutio,separation, putrefaction) si bien cómo se suponía en ocasiones se postula el estado de división se llega a la unión de los contrarios expresada por el símil de la unión de lo masculino y lo femenino el llamado cognium, matrimonium, coitus, entonces se produce la muerte del producto de la unión (mortificatio, calcinatio, putrefatio) como correspondiente ennegrecimiento. (271)

    Del incesante hervir de la prima materia contenida en la vasija o recipiente después de formar una retorta de impurezas finalmente se separa toda la impureza material dando paso a la blanquitud o amarillamiento del sol invicto, el alma que supera las adversidades.

    Como lo indica Jung la psique se encuentra en un constante proceso de regulación o autorregulación, estos símbolos son patrones que la psique de manera inconsciente busca, aunque no seamos conscientes de ello, como la capacidad regenerativa o curativa autónoma del cuerpo físico, al cicatrizar la piel, o unir hueso roto, no es necesario entender cómo ocurre, de igual manera ocurre, pero al entender el proceso se puede facilitar dicho mecanismo.

    En el mito de Inana se desconoce la razón por la cual decide atender a la llamada del mundo de abajo, así como las personas desconocen el por qué deben pasar por la también denominada noche oscura del alma (proceso de transformación psicológica profunda). Se trata de eventos propios de la vida humana como la muda de los dientes o el envejecimiento no importa que tanto se prolongue o se rechace o se evite estos procesos son inevitables ya que son parte del funcionamiento biológico de la vida misma, así como del funcionamiento propio de la psique y las etapas propias de la vida.

Referencias

Cross, E. El descenso de Inanna: Una prefiguración de los Misterios. Revista de la

universidad de México. Recuperado de:

https://www.revistadelauniversidad.mx/download/0b0afe06-53c4-46ff-ab86-1d1cf5c2e7ed

Jung, C.G. Psico