
Por: Pilar Pino
“Los periodos largos son una guía engañosa para los temas de actualidad. A largo plazo estamos todos muertos”
John Maynard Keynes, economista británico,
considerado el padre de la macroecnomía moderna
Este 2024 fue un super año electoral, al menos 70 países llevaron a cabo comicios electorales para elegir a sus mandatarios, entre ellos, México y Estados Unidos. Esto representa, el hogar de casi la mitad de la población mundial, según datos de la ONG Fundación Internacional para Sistemas Electorales.
Por lo anterior, el concepto de Estado de Bienestar, recorrió el mundo. Es un termino que les encanta utilizar a la clase política, incluso hacen uso excesivo, durante las campañas electorales. No importa si se es de izquierda o de derecha, siempre viene bien para convencer votantes.
¿Pero, qué es el Estado de Bienestar? El Estado de bienestar es un concepto político que adoptaron algunas formas de gobierno en las que el rol del Estado consiste en proveer equidad a los ciudadanos al satisfacer las necesidades básicas, promover la igualdad de oportunidades y la distribución equitativa de la riqueza.
En México se ha convertido en el estandarte de los gobiernos morenistas, de este concepto se tomo el nombre para los programas del Bienestar. Creo que, por ello, como Mexicanxs, debemos conocerlo y entender su importancia y alcance; tanto para entender la política social morenista como para exigir nuestros derechos como ciudadanía y las implicaciones en una economía mixta como la nuestra.
El sociólogo T.H. Marshall define el término como una combinación especial de la democracia, el bienestar social y el capitalismo. Algunos otros lo identifican, erróneamente, con el llamado Estado Social o incluso la Economía social de mercado.
Estado de bienestar Keynesiano
Un Estado que garantiza estándares mínimos de ingreso, alimentación, salud, habitación, educación a todo ciudadano como derecho político y no como beneficencia. Por ejemplo, en nuestro país la educación y la salud pública son derechos, por ello son servicios que en teoría son brindados por Estado de manera universal, para toda la población sin importar el nivel de ingresos o la clase económica.
El Estado de Bienestar, institucionalizando los derechos sociales, ha contribuido a una mayor estabilidad política y el mantenimiento de la paz social, por medio de una mayor integración social y legitimidad del sistema económico.
Orígenes e historia
Los orígenes de este intervencionismo se remontan a la época de Otto Von Bismarck y a la legislación social que estableció el canciller en la Alemania de fines del siglo XIX, en 1883 y 1889. Pese, a que hay antecedentes de la intervención estatal a favor del bienestar de la ciudadanía, con la Ley de pobres en la Inglaterra en 1834, esta es la primera intervención del Estado para proteger de accidentes de trabajo, enfermedades, invalidez y vejez; es decir, se habla por primera vez del concepto de seguridad social que protege al proletariado (clase obrera) industrial.
Esto concepto se prolonga irregularmente hasta nuestros días, sin embargo, tiene un peso decisivo más homogéneo a partir de 1945, cuando la mayor parte de los países capitalistas adoptan la doctrina del Report Beveridge y la política económica keynesiana.
Los años veinte y treinta marcan un paso importante hacia la constitución del Estado de Bienestar. La Primera Guerra Mundial (y más tarde la Segunda) permite experimentar una intervención masiva del Estado tanto en la producción -con la industria bélica- como en la distribución (de artículos alimentarios y sanitarios). La gran crisis de 1929, en Estados Unidos, con las tensiones sociales creadas por la inflación y la desocupación, determina en todo el mundo occidental un fuerte aumento del gasto público para apoyar el empleo y las condiciones de vida de los trabajadores.
Cabe señalar que las condiciones institucionales en las que fueron llevadas a cabo dichas políticas eran diametralmente opuestas. Por un lado, en los Estados nazi-fascistas (Alemania, Italia, Austria, Rumania y España, entre otros) era un régimen autoritario quien protegía el trabajo con estructuras del corporativismo, mientras que en los Estados Unidos del New Deal, la realización de las políticas asistenciales tienen lugar dentro de instituciones liberal-democráticas, a través del reforzamiento de los sindicatos industriales, la canalización del gasto público en apoyo del empleo, la creación de estructuras administrativas especializadas en la gestión de los servicios sociales y de la ayuda económica a los necesitados.
La noción actual de Estado de providencia corresponde al término inglés de "welfare state" (literalmente: "estado de bienestar"), forjado en los años 1940. Esta última expresión habría sido creada por William Temple, entonces Arzobispo de Canterbury, como contraposición al warfare state ("estado de guerra") de la Alemania Nazi para describir la emergencia de las políticas keynesianas de posguerra.
Economía keynesiana
El economista británico Jhon Maynard Keynes encabezó una revolución del pensamiento económico que descalificó la idea vigente de que el libre mercado automáticamente genera pleno empleo, es decir, que toda persona que buscará trabajo lo obtendría en tanto y en cuanto los trabajadores flexibilizan sus demandas salariales.
El principal postulado de la teoría de Keynes es que la demanda agregada -sumatoria de gasto de los hogares, las empresas y el gobierno- es el motor más importante de la economía. Keynes sostenía asimismo que el libre mercado carece de mecanismos de auto-equilibrio que llevan al pleno empleo. Los economistas keynesianos mediante políticas públicas orientadas a lograr el pleno empleo y la estabilidad de precios.
En momentos de crisis el Estado debe intervenir en la economía para mantener el equilibrio y revertir los ciclos de crisis. La política económica es la herramienta clave para sacar a un país de una crisis. La idea de Keynes, era que los gobiernos debía de tratar de estimular la demanda y la mejor manera de hacerlo, es a través de la política fiscal con el déficit público que conlleva. Es decir, el gobierno debe estimular la economía a través de gasto público, que se traduce en construcción de infraestructura pública o brindar nuevos servicios públicos qa la población.
Características del estado de bienestar
El Estado de bienestar se desarrolló con la influencia keynesiana (durante la época de posguerra), período en el que se pasó de una seguridad social y económica para algunos, a una seguridad social para toda la ciudadanía. Los derechos económicos, sociales y culturales fueron considerados “derechos humanos” por el Estado de bienestar, por ejemplo, el derecho a la salud, al trabajo, a la educación, la vivienda, el agua, entre otros.
En sus orígenes, resultó un concepto aceptado tanto por la ideología política de izquierda como de derecha. De ahí la complejidad de su desarrollo ideológico. Los Estados de bienestar propuestos por las sociedades más conservadoras tendían a ser limitados en su alcance y su ambición. Sin embargo, fueron abriendo camino para que el Estado incremente su poder.
El Estado de bienestar se basa en cuatro pilares que lo identifican, más allá del modelo o nivel de desarrollo alcanzado:
- Acceso a la salud. Consiste en un sistema universal de salud de fácil acceso (a veces resulta gratuito para quien no pueda pagarlo).
- La seguridad social. Consiste en las pensiones contributivas de jubilación, viudedad, orfandad o situaciones de incapacidad.
- El acceso a la educación. Al igual que el acceso a la salud, se basó en un carácter universal y, además, obligatorio hasta determinado nivel de instrucción.
- Los servicios sociales. Consiste en servicios públicos que brindan asistencia o ayuda a los ciudadanos que, a pesar del accionar del sistema del Estado, no tuvieron acceso a la salud, sanidad o educación.
Claves del Estado de bienestar:
Protección social: El Estado proporciona una red de seguridad para proteger a los ciudadanos de la pobreza, la enfermedad y la desigualdad.
Servicios públicos: El Estado ofrece servicios públicos esenciales, como la educación, la salud y la seguridad, para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos.
Redistribución de la riqueza: El Estado busca reducir la desigualdad económica y social a través de la redistribución de la riqueza, mediante impuestos y transferencias sociales. En nuestro país un ejemplo son los programas de transferencias económicas para los adultos mayores, programa que realmente les dignifica la vida.
Participación ciudadana: El Estado fomenta la participación ciudadana en la toma de decisiones y en la gestión de los servicios públicos.
Tipos de Estado de bienestar:
Estado de bienestar liberal: Se centra en la protección de los derechos individuales y en la provisión de servicios públicos básicos. Por ejemplo: Canadá: Tiene un modelo de bienestar liberal, con un fuerte énfasis en la protección de los derechos individuales y la provisión de servicios públicos básicos.
Estado de bienestar socialdemócrata: Se enfoca en la redistribución de la riqueza y en la provisión de servicios públicos universales y de alta calidad. Por ejemplo: Suecia y Dinamarca, incluye una amplia gama de servicios públicos y alta tasa de impuestos, hay un énfasis en la educación y la salud pública.
Estado de bienestar conservador: Se centra en la protección de la tradición y la estabilidad social, y en la provisión de servicios públicos básicos.