Por: Luisa Angélica Domínguez Romero *
Primero hay que definir qué se entiende por salud mental. De acuerdo, con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida y desarrollar sus habilidades, para poder aprender y trabajar de forma adecuada, así como contribuir a la mejora de su comunidad.
La importancia de la salud mental debe ser primordial en tu vida. Es parte fundamental de la salud y el bienestar que, sustenta nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos.
Sabemos que somos seres que manifestamos necesidades y satisfactores. Vamos por la vida cumpliendo un rol, ya sea familiar, escolar e incluso como trabajadorxs, pero realmente nos detenemos un momento a pensar: "puedo con todo esto”.
Aunque llegue ese momento, existe algo que no puedes controlar o que incluso tu misma lo has prolongado y es cuando tú propio cuerpo comienza a tener algún síntoma; cansancio, estrés, sueño, dolor de cabeza, entre otros. Se da en un proceso complejo, ya que cada persona experimenta de una manera diferente, con diversos grados de dificultad, angustia y los resultados sociales y clínicos que pueden ser muy diferentes.
Sí nos ponemos a observar nuestros malestares, las demandas que manda el propio cuerpo, comenzaremos a captar que realmente existe algo, que no estamos bien, aunque digamos lo contrario.
Una vez que generamos conciencia de esta idea: “mi salud mental es importante y por ello la tengo que cuidar, sé que soy y seré una persona con muchísimas ocupaciones, pero el cuidarme también es importante ya que me ayuda a qué mi funcionalidad como ser humano” como una persona distinta al resto, porque la esencia que tenemos es única, es lo que nos diferencia del resto.
De acuerdo, con el informe publicado por la OMS, Transformar la salud mental para todos, se hace un llamamiento a todos los países para que aceleren la aplicación del plan de acción y se afirma que todos los países pueden lograr progresos significativos en la mejora de la salud mental de su población si se concentran en las siguientes tres “vías de transformación”:
- Aumentar el valor que otorgan a la salud mental las personas, las comunidades y los gobiernos, y hacer que todas las partes interesadas, de todos los sectores, se comprometan en favor de la salud mental e inviertan en ella.
- Actuar sobre las características físicas, sociales y económicas de los medios familiares, escolares, laborales y comunitarios en general a fin de proteger mejor la salud mental y prevenir las afecciones de salud mental.
- Fortalecer la atención de salud mental para que todo el espectro de necesidades en la materia sea cubierto por una red comunitaria y por servicios de apoyo accesibles, asequibles y de calidad.
Entonces no hay que ser omisas con nosotras mismas, se comprende que siempre buscamos complacer a las personas que están a nuestro alrededor; pero, realmente es tan necesario. Porque en ese camino nos vamos perdiendo a nosotras mismas, no estamos dándole la mejor importancia y cuidando a la única persona que siempre estará con nosotras, es decir, una misma. Esto puedo reflejar la importancia que tiene cuidar la salud mental.
- Luisa Angélica Domínguez Romero, es una joven madre de 26 años, originaria de Zacatecas. Actualmente estudia la licenciatura en Psicología Clínica y trabaja en los Servicios de Salud de Zacatecas. “Tengo un hermoso niño de 8 años por el cual lucho cada día y es mi motorcito andando”, expresó.