Por: Karla Socorro Jiménez Muñoz
En los altares su color resplandece,
el cepasúchil danza con el viento
honrando a quienes el alma mece,
un amor eterno en cada momento.
En cada foto hay una historia
miradas que brillan con emoción
reviviendo risas en la memoria
tejiendo la vida en el corazón.
Las ofrendas llenas de cariño,
con fotografías y flores brillantes,
celebramos juntos este destino,
con corazones siempre vibrantes.
Las velas titilan en la penumbra
guiando a las almas hacia el hogar,
su luz cálida nunca se deslumbra,
en este viaje nos vuelve a encontrar.
Una mariposa dorada vuela,
guiando a las almas hacia el umbral,
con su vuelo ligero nos consuela
con su belleza nos vuelve inmortal.
Los dulces sabores de la infancia,
los platillos que llevan su esencia,
cada bocado es pura fragancia,
un viaje al pasado en su presencia.
- Karla Socorro Jiménez Muñoz, es estudiante de tercero de secundaria y ganadora del Concurso de Calaveras Literarias organizado por la escuela Pedro Ruíz González