Por: Brenda Verenice Fajardo Trejo *
“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”
Juan 11:25-26
Amado esposo mío:
Hoy es el día de mi partida, la cuenta regresiva comenzó desde el día en que nací. Cada día que transcurría contaba para añadir edad, sin embargo, también disminuían los días para cumplir el propósito que de este lado del cielo Dios planeó para mí. Dentro de ese plan te encontrabas tú. Hay muchos detalles que no recuerdo solo el más importante que fue el no dejarte ir jamás. Sé que al ver tu sonrisa que encajaba perfecta, en ese rostro que hacía juego con tus ojos que, me evitaban y la vez me buscaban. Conociste mi tenacidad y terquedad, el buscar siempre una solución ante la adversidad.
Logramos formar una preciosa familia. Eros, el mayor, nos conquistó con su picardía, su falta de miedo ante lo incierto y su ligereza para llevar el día a día sin preocupaciones ni prisas. El pequeño Joaquín, que siempre busca lo objetivo, lo preciso, la claridad y transparencia. Sus personalidades opuestas, igual que las nuestras hacen el complemento perfecto.
Ya no estaré físicamente, ahora solo mi alma vivirá eternamente. Estaré en tu memoria y en los inagotables recuerdos que fuimos produciendo a lo largo de tantos años y vastos lugares donde gracias a Dios hubo: risas, cariños, apapachos, paciencia y sobre todo mucho amor. Ahora estoy en la presencia de mi Padre amado. Sabes cuánto he deseado este momento: estar cara a cara con Él. No dejes de compartir el plan de salvación porque deseo que podamos estar todos juntos a la mesa del Señor.
Gracias a Dios las palabras no bastarían para describir lo afortunada que fui; Me sentí muy amada, privilegiada, honrada, feliz, dichosa. Dale por favor mis más sinceros agradecimientos a cada uno de nuestros seres queridos por ser parte de mi vida. Gracias por ser mi compañero de vida y de oración. Cuida mucho tu relación con Dios, que es la única que te dará la paz y sabiduría que tu corazón necesita en este momento de mi partida.
Con mucho cariño, tu siempre amada.
P.D. Nos vemos en el cielo.
- Brenda Verenice Fajardo Trejo, es madre de dos adolescentes, esposa amorosa e ingeniera en Sistemas Computacionales