SHEINBAUM PRESIDENTA: SE ROMPE EL TECHO DE CRISTAL

Por: Pilar Pino 

 “Una mujer que no les teme a los hombres los asusta”

Simone de Beauvoir, escritora, feminista y filosofa francesa.

 

México vive un momento sin precedentes en sus 200 años de historia, llega al cargo político más importante del país una mujer, madre y científica; con ello, se rompe el “techo de cristal” más duro de todos, la presidencia. Este logro no es solo un triunfo personal para Claudia Sheinbaum, sino también un testimonio de la determinación y perseverancia de las mujeres mexicanas que han luchado durante décadas por sus derechos y oportunidades.

     El techo de cristal es una metáfora que describe las barreras invisibles que impiden avanzar a las mujeres en sus carreras profesionales y acceder a posiciones de liderazgo, tanto el ámbito privado como público. El techo de cristal puede manifestarse de diversas maneras, como: 1. Limitaciones en la promoción; 2. Salarios más bajos; 3. Falta de representación en puestos de liderazgo; 4. Dificultades para acceder a redes y contactos; 5. Presión social y cultural.

     Sin embargo, la victoria de Sheinbaum simboliza un cambio en esta narrativa. Simboliza un cambio en el que se rompen las barreras y se alcanza la cima del poder. Su liderazgo ofrece una visión única para los desafíos que enfrenta un país en el que permea la cultura machista y misoginia en todas las esferas de la vida.

     En este sentido, no sólo es la primera mujer en ocupar este cargo, sino también la más poderosa en los últimos 30 años, con un gobierno cuyo partido tiene mayorías en el Congreso de la Unión y en la Cámara de Senadores; así como en 24 entidades federativas. Recordemos que Morena es el movimiento político más exitoso de la historia democrática del país.

    Asimismo, es la primera presidenta -con “a” a solicitud suya, ya que presidente es una palabra derivada del latín presidens y entis, que significa quien preside, por tanto, no tiene género- con su perfil, científica, madre y una luchadora de la izquierda. Sus padres estuvieron involucrados en el movimiento del 68, por ello no es de extrañar que una de sus primeras acciones fue pedir una disculpa pública por las atrocidades cometidas por Estado en Tlatelolco.

    La presidencia de Sheinbaum también sentará un precedente para futuras generaciones de mujeres líderes. Les muestra que no hay límites para su potencial y que podemos aspirar a cualquier cargo, sin importar cuán alto sea. Esto es especialmente importante en un país donde las mujeres hemos sido históricamente subrepresentadas en la política y los espacios de toma de decisiones.

     Su liderazgo es una esperanza para que se implementen políticas públicas con una visión realmente progresista y no solo asistencialista. El modelo de país que busque será el mismo de la 4T, con distinta forma y tono. En los 100 compromisos con las que comenzará su gobierno resalta que las mujeres como el centro de recepción de los programas sociales, el acceso a la salud reproductiva, promoción de la tecnología para integrar al país en la dinámica del mercado mundial y una preocupación real por el bienestar de las infancias mexicanas. Por ejemplo, la creación de una secretaría de las mujeres, disminución de las brechas salariales, impulso a las fiscalías especializadas en género, homologación del tipo penal de feminicidios, entre otros.

     Lo anterior, demuestra que por ser mujer tiene más sensibilidad hacía la ética del cuidado, por ello, entre sus primeras acciones será regresar las escuelas de tiempo completo y comenzar a crear infraestructura de cuidado, como estancias infantiles, el programa para los primeros mil días de vida, entre otros.

     La ética del cuidado es una teoría ética y filosófica que enfatiza la importancia de las relaciones interpersonales y la atención a las necesidades de los demás. Fue desarrollada inicialmente por la filósofa Carol Gilligan en la década de 1980 y posteriormente ampliada por otras teóricas como Nel Noddings. La ética del cuidado se aplica en diversas áreas, como: cuidado infantil y educación; atención a la salud y enfermería; relaciones familiares y comunitarias, así como, políticas sociales y públicas.

     Pese a encarnar el sueño y la lucha de nuestras abuelas, el movimiento feminista no se identifica con ella. Por ello, le toca la dura tarea de reconstruir los puentes rotos por su antecesor, que será una figura omnipresente en la vida pública del país, un genio carismático de la comunicación política. Además, tendrá que hacer frente a una reforma del poder judicial que implica un desvío del gasto público para la elección de jueces y magistrados.

     Es doloroso reconocer que la militarización del país continuará con su administración, lo que va contra los principios de tantas mujeres que lucharon y luchan. La militarización perpetúa un ciclo de miedo y represión que afecta a las más vulnerables, aquellas que ya viven en condiciones de marginación y riesgo. Las mujeres somos las que soportamos desproporcionadamente las consecuencias de la violencia sistémica, un ejemplo es la revictimización, amenazas y entramado burocrático que enfrentan a diario las madres buscadoras.

    En conclusión, la elección de Claudia Sheinbaum como presidenta de México es un momento histórico que rompe el techo de cristal y abre camino a un futuro más inclusivo y equitativo para las mujeres en la política y la sociedad en general. Su liderazgo es un faro de esperanza para las mujeres de todo el país. Se abrió camino para las futuras mujeres líderes. Una mujer presidenta es el sueño de nuestras abuelas feministas que hicieron sacrificios inimaginables para construir un México donde la libertad, la justicia y la equidad formaran una realidad.

   No obstante, su principal lastre serán las expectativas del pueblo, 70 por ciento de la población espera que su administración sea igual o mejor que la de López Obrador. Tendrá menor margen de maniobra pues no podrá echar mano de ahorros y fideicomisos para incrementar el gasto público, las probabilidades de que pueda duplicar el salario mínimo y los programas sociales son ínfimas.

    Creo que será una mejor presidenta que AMLO, pero en un país misógino y machista como México no le dará crédito, como ocurrió en Zacatecas con la administración de Amalia García. Temo que cuando cometa errores, lo que es inevitable, será juzgada con mayor dureza de lo que sería juzgado un hombre, porque a las mujeres en los cargos de toma de decisiones siempre se les exige más.

  • Pilar Pino Acevedo es una figura destacada en Zacatecas, no solo por su trabajo como feminista marxista, economista y escritora, sino también por su activismo en favor de los derechos de las personas con autismo y mujeres; y, su compromiso con la política de izquierda. Su experiencia como madre de una niña con autismo la ha llevado a ser una voz importante en la lucha por la inclusión y la aceptación de las personas con discapacidades. Su participación en la colectiva Nantzin Zacatecas y su colaboración con medios como columnista en La Cueva del Lobo y la revista literaria El Guardatextos demuestran su compromiso con la difusión de ideas y la promoción de políticas de izquierda. Actualmente, como coordinadora editorial de la revista Tlali Nantzin, sigue contribuyendo a la discusión y el análisis de temas políticos y sociales desde una perspectiva crítica y progresista.